logopanpantallaMéxico, D.F.,Lunes, 7 de septiembre de 2015.

Muchas gracias estimado comisionado Francisco Acuña, muy buenos días a todos.

Me da mucho gusto saludar a todos los integrantes de esta mesa, Jimena, Lorenzo, Constancio, a todos los compañeros de otros partidos, por supuesto, a todos los asistentes.

Reciban un cordial saludo del doctor Ricardo Anaya Cortés, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional.

También, por supuesto, me da mucho gusto saludarte y volvernos a encontrar mi querida Tere y rendir un homenaje a Alonso Lujambio.

Yo tuve la fortuna de ser alumno de Alonso Lujambio, en el ITAM, mi alma máter.

También pude compartir con él algunos proyectos académicos editoriales y además fue ante todo un amigo muy entrañable.

Y estaba recordando justo en estos momentos un artículo que escribió Alonso, me parece que fue en el año 2006, en coautoría con Ricardo Becerra que lleva por título ¿Por qué Constitucionalizar?

Este artículo, este capítulo que salió publicado en una compilación del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Alonso señalaba primero que una democracia no debe de ceñirse únicamente al aspecto electoral.

Para entonces, en el año 2005, ya habíamos experimentado una transición a la democracia, ya habíamos vivido la primera alternancia en el Poder Ejecutivo.

Sin embargo, decía Alonso Lujambio, la democracia no termina en lo electoral, al contrario, comienza en lo electoral.

Tenemos ahora el reto, decía Alonso Lujambio en el año 2005, de darle contenido a esa democracia, y una democracia no puede entenderse si no garantiza el derecho humano a la información.

Pero además, también, una democracia no puede entenderse si sus gobiernos no rinden cuentas y si sus gobiernos y cualquier tipo de autoridad no se conduce con la máxima transparencia.

Y en ese mismo artículo, ¿Por qué Constitucionalizar?, del año 2005, Lujambio y Becerra decían que era necesario transitar hacia un nuevo esquema, hacia una nueva reforma al artículo 6° Constitucional, que entre otras cosas garantizara que este derecho a la información se pudiera cumplir de la misma manera en todas las entidades federativas.

Había una enorme disparidad, se había detectado en esa investigación, entre cómo los distintos estados garantizaban el derecho al acceso a la información.

Yo les puedo decir que muchas de las ideas plasmadas en ese capítulo que escribieron Ricardo Becerra y Alonso Lujambio, fueron tomadas después por los diputados y senadores que conformamos la LXII Legislatura para esta reforma que ya se ha mencionado al artículo 6º Constitucional y que después, además, se tradujo en varias leyes generales como esta nueva Ley General de Transparencia.

Yo también, me gustaría comentar un tema acerca de esto que decía Lujambio de darle contenido a la democracia, hoy vemos cómo hay una enorme insatisfacción con nuestra democracia.

La Encuesta Latinobarómetro del año 2013, y aquí está el doctor Daniel Zovatto que es un gran investigador sobre temas de democracia en toda la región, nos muestra que el 75 por ciento de los mexicanos no está satisfecho, no están satisfechos con la democracia ni como está funcionando esta democracia.

Este índice de insatisfacción es quizás de los más altos de toda América Latina, es algo que, sin duda, nos tiene que hacer reflexionar a todos, pero principalmente a los partidos políticos; no podemos ser sordos ni ciegos a este hartazgo y a este reclamo ciudadano que se ha expresado de diferentes maneras, entre ellas, también en las urnas el pasado 7 de junio.

Es por eso que en esta nueva Dirigencia Nacional, del partido Acción Nacional, hemos tomado la decisión de proponer un conjunto de reformas que, justamente, perfeccionen nuestra democracia, pero también la acerquen más al ciudadano y terminen con esta insatisfacción y con este hartazgo.

Una de ellas, que ya se presentó la semana pasada en la Cámara de Diputados, tiene que ver con reducir el financiamiento que recibimos los partidos políticos.

Nosotros estamos proponiendo que se reduzca al 50 por ciento el financiamiento que recibimos los partidos políticos; es excesivo, es demasiado el recurso que hoy en día recibimos los distintos partidos y esto, sin duda, ha contribuido a generar esta percepción que nuestra democracia es demasiado cara, es demasiada onerosa y no necesariamente se traduce en una mayor utilidad social o en un mayor bien común.

Aprovechando que están aquí los compañeros de otros partidos y ya que se han puesto retos sobre la mesa, Acción Nacional aprovecha también para poner este reto que ojalá los demás partidos puedan también hacer suyo.

Por último, pues simplemente, agradecer otra vez la invitación a este seminario y yo estoy seguro que de este seminario, con este programa tan rico, tan extraordinario que hoy se nos muestra, servirá para sacar muchas ideas que nos lleven a perfeccionar nuestra democracia, porque no olvidemos, así lo decía Alonso Lujambio, que la transparencia, la rendición de cuentas tienen que ser elementos indispensables de un gobierno democrático.

Solamente los gobiernos autoritarios son los que viven en la opacidad y los que no quieren la transparencia.

Por eso, sigamos profundizando en este tema, hoy seguramente saldrán de aquí muchas ideas y eso será, estoy convencido, el mejor homenaje que le podemos hacer a nuestro querido Alonso Lujambio.

Muchas gracias.