Chihuahua, a 5 de abril de 2017
“No vamos a hacerle el caldo gordo al dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, replicando sus falacias; lo que podemos asegurarle a los ciudadanos es que los índices delictivos en el país se incrementaron durante la presidencia de Enrique Peña Nieto y la única estrategia que ha implementado el gobierno federal ha sido el maquillaje de las cifras ante la opinión pública”, dijo Fernando Álvarez Monje.
El líder estatal panista precisó que en el caso de Chihuahua hubo una evidente colusión de ex funcionarios públicos del gobierno estatal con el crimen organizado, en donde fueron detectados pactos para disminuir los hechos violentos de alto impacto a cambio de omisiones y simulaciones de la autoridad.
“No es extraño que, precisamente al finiquito de la anterior administración, cuando los “acuerdos” ya no tuvieron vigencia, los índices delictivos y los hechos violentos de alto impacto volvieron a incrementarse, pues los criminales no encontraron en el nuevo gobierno funcionarios con quiénes negociar su ilícitas actividades”.
Álvarez Monje dijo que a esto hay que agregarle una intensa campaña mediática del ex mandatario estatal para hacerle creer a la población que “en Chihuahua no pasaba nada” y que los asesinatos eran “hechos aislados” y la retirada de un importante número de efectivos que la autoridad federal hizo con la deportación de El Chapo, con el evidente propósito de complicar la estabilidad del estado y generar descrédito al nuevo gobierno.
Finalmente, el líder estatal panista apuntó que senadores, diputados federales y la dirigencia del Comité Ejecutivo Nacional del PAN han mostrado su solidaridad con el gobierno del Javier Corral y han manifestado su confianza en que aún y con el abandono del gobierno federal a Chihuahua, la transformación positiva de la entidad lleva un notable avance.