Ciudad de México, a 26 de julio de 2019.

• Los trabajos de ingeniería para el Tren Maya no garantizan el rescate y la preservación del patrimonio cultural.

• FONATUR tendrá marcaje del PAN sobre transparencia durante el gasto de la obra.

Con la obra del Tren Maya, Andrés Manuel López Obrador le perdió el respeto a los ecosistemas y su proyecto no tiene piedad por los más de mil 700 vestigios arqueológicos que serán eliminados de acuerdo a la ruta trazada y advertida por el propio INAH.

La presidenta del Consejo Técnico de Cultura del CEN del PAN, Wendy González Urrutia, salió en defensa del patrimonio vivo, arqueológico, ambiental y cultural del sureste del país.

Solicitó a las organizaciones civiles unir esfuerzos para evitar un ecocidio y lograr la preservación y resguardo de la riqueza en los vestigios ubicados en Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y Chiapas.

Dijo que la comunidad aledaña al proyecto ferroviario debe mantenerse alerta frente al embate del Tren Maya, ya que, su construcción amaga no sólo a la flora sino a la fauna del sureste mexicano que según cifras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, México ocupa el quinto lugar entre los países con mayores niveles de extinción en el mundo.

La panista comentó que además de los daños sociales y ecológicos, se verían reducidos los derechos de las comunidades ancestrales que habitan en estas reservas, en cuanto a su derecho al agua, el medio ambiente y su visión mágica del mundo, pues para estas comunidades las selvas, los bosques y el agua son seres animados que conviven con sus ancestros y con seres mitológicos.

“Este Gobierno no respeta a la infancia, no respeta a los enfermos, no respeta a las instituciones, no respeta a los ciudadanos y no respeta ni a la naturaleza; falta sabiduría para estructurar y conducir las políticas de Gobierno; pero aquí estará Acción Nacional para luchar por la protección de los derecho humanos.

Wendy González agregó que la Federación debe encontrar mecanismos para recompensar los daños del Tren Maya y convocó a las organizaciones internacionales a no soltar el tema.

La finalidad, dijo, es que esta línea turística se apegue a los tratados culturales y patrimoniales que establece la ONU.

Por otra parte, dijo que su partido, encabezado por su dirigente nacional Marko Cortés, dará puntual seguimiento al proceso de licitación del Tren Maya que aún sigue firme, así como en el gasto de ejecución y seguimiento de la obra con las empresas concursantes.

Llamó a considerar la opinión de los pobladores que han acusado beneficios empresariales con esta construcción y no sociales ni culturales para sus entornos, ya que la comunidad indígena alojada en esta zona ha sido explotada por los destinos turísticos.

“Hacemos un llamado a López Obrador a reconsiderar esta obra, que tiene muchas negativas, o en su caso hacer las cosas bien basándose en verdaderos estudios técnicos y análisis ambientales para evitar errores como en el nuevo aeropuerto de Santa Lucia, el cual ha sido frenado judicialmente por no sustentar bien las obras” concluyó.