Ciudad de México, a 9 de julio de 2019.

• El gobierno se quiere asegurar 22 millones de votos en 2021.

• Los meseros se encuentran entre los grupos más desprotegidos.

Es a todas luces injusto e inhumano exprimir a los meseros, uno de los sectores más desprotegidos del país, con tal de conseguir dinero vía impuestos para destinarlo a obras nacidas del capricho, como la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, afirmó el vocero del PAN, Fernando Herrera Ávila.

El gobierno, agregó, está tan desesperado por conseguir dinero para sus elefantes blancos que, a partir de abril pasado, el SAT está presionando a los patrones de fondas, cafés y bares para retener a los meseros el impuesto (ISR) por las propinas que reciben.

Herrera Ávila subrayó que el gobierno federal ya se dio cuenta que no le alcanza para construir obras como Dos Bocas, Santa Lucía o el Tren Maya y, al mismo tiempo, financiar los programas con los cuales pretende obtener 22 millones de votos en 2021.

El Diario Oficial de la Federación, recordó, publicó el pasado 30 de abril la decisión del Sistema de Administración Tributaria de que los patrones retengan el ISR de las propinas que reciban meseros y otro tipo de subempleados, los cuales se encuentran en las condiciones más desventajosas del mercado laboral, incluso sin contrato y sin prestaciones.

El gobierno busca exprimir a todos, incluidos los más pobres, para que el presidente López Obrador entregue las dádivas, en actos masivos, a sus clientelas electorales “como si fuera dinero de él y no del pueblo que paga impuestos; esa es una medida típica del populismo y de las dictaduras”, puntualizó el vocero panista.

Herrera Ávila consideró que antes de cobrar impuestos a quienes se encuentran en desventaja en el mercado laboral, el gobierno debería crear las condiciones para que, por esos impuestos, tuvieran acceso a la salud pública, a programas de retiro y otro tipo de prestaciones.

El gobierno, concluyó, está haciendo todo para acentuar la desigualdad pues por un lado le recorta el presupuesto a los servicios de salud pública y, por otro, cobra impuestos a quienes no pueden acceder a ella y deben pagar de su bolsa cualquier atención médica que requieran.